“Las infraestructuras críticas son objetivo de la amenaza yihadista, cada vez más severa para Europa en general y España en particular, y de ser atacadas se generaría un serio problema para el conjunto de los ciudadanos. Buena muestra de esta mayor intimidación yihadista es el incremento progresivo de la alerta antiterrorista llevado a cabo por los gobiernos del continente durante los últimos años.

Actualmente, España mantiene un nivel 4, lo que supone el segundo grado de alarma más extremo, un riesgo alto de que el país sea objeto de un atentado por parte de los radicales islamistas. Este nivel supone esencialmente que los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad del Estado deben reforzar la protección de las denominadas infraestructuras críticas. Entre estos centros que garantizan el normal funcionamiento de España se encuentran las centrales eléctricas, hidrológicas, petroleras y nucleares -que suministran la energía a los hogares y las empresas- o los principales núcleos de transporte aéreo, terrestre y marítimo (aeropuertos, estaciones centrales de ferrocarril, etc.).” (Fuente El Confidencial 02.08.2015)” La protección de infraestructuras críticas no es un tema nuevo en Europa ni en España, lo realmente novedoso en esta cuestión es que, por desgracia, los últimos acontecimientos acaecidos en Europa han puesto de manifiesto que se deben realizar movimientos estructurados y eficaces de manera proactiva por parte de los gobiernos y de los organismos.

El plan Nacional de protección de infraestructuras críticas definido en la ley 8/2011 de medidas de protección de las infraestructuras críticas (28/04/2011) y desarrollado en el Real Decreto 704/2011 define como infraestructuras críticas:

“Aquellas instalaciones, redes, servicios, equipos físicos y de tecnologías de la información cuya interrupción o destrucción tendría un impacto mayor en la salud, la seguridad o el bienestar económico de los ciudadanos o en el eficaz funcionamiento del Estado o de las administraciones públicas.”

Estas infraestructuras se encuentran comprendidas por más de 3.500 instalaciones y su listado se encuentra clasificado como secreto.

El plan nacional de infraestructuras críticas contempla la inclusión de 12 sectores estratégicos subdivididos en subsectores, ámbitos y segmentos: – Administración. – Alimentación. – Energía. – Espacio. – Sistema financiero y tributario. – Agua. – Industria nuclear. – Industria química. – Instalaciones de investigación. – Salud. – Tecnologías de la información y las comunicaciones. – Transporte.

Se da la circunstancia de que en las instalaciones portuarias encontramos 3 de los 12 sectores estratégicos a proteger:

– Transporte. – Energía. – Industria química.

Entre las principales medidas de seguridad de carácter general se encuentran las siguientes:

– Vallado perimetral. – Control de accesos. – Oficina de acreditaciones. – Centro de control. – Teléfono de emergencia único. – Sistemas de detección. Cobertura CCTV del 100% de la instalación. – Fibra óptica en anillos separados y redundantes en todo el recinto. – Organigrama de seguridad.

. 1) Vallado perimetral: En el límite portuario y adicionales zonas restringidas y críticas.

a. Terminal de cruceros i. Bases de hormigón anti coche bomba. b. Buques de cabotaje: i. Modular metálico superior anti balas y/o anti intrusión.

2) Control de accesos:

a. Identificación de vehículos y personas a través de puertas y barreras. Sistema CCTV. b. Sistema de control informático centralizado que gestiona todo la instalación.

3) Oficina de acreditaciones. Establece los procedimientos para la expedición, control y uso, zonas autorizadas, caducidad y devolución de las acreditaciones.

4) Centro de control. Organismo que coordina la actividad portuaria:

a. Recursos: i. Sistema de presentación videowall. ii. Sistema CCTV. iii. Integrador de comunicaciones. iv. Sistema de radiotelefonía. v. Sistema de gestión. vi. Sistema de recepción de alarmas.

5) Teléfono de emergencias. Niveles de respuesta pactados (SLA).

6) Sistemas de detección.

a. CCTV, seguridad pública (policía nacional y guardia civil) y seguridad privada. b. Detectores RX. Manuales, fijos y móviles. i. Equipaje no acompañado y equipaje de mano.

Entre las principales medidas de seguridad adicionales establecidas para estaciones marítimas citamos:

– Reglamento de seguridad del uso de muelles. – Segregación de operativas según niveles. – Inspección de zonas sumergidas y líneas de atraque. – Acompañamiento de buques susceptibles.

Entre las medidas de seguridad adicionales y protección para muelles inflamables destacamos la protección rack de tuberías, la protección de puentes así como el control de las tripulaciones y patrullajes perimetrales, internos y marítimos. Podemos concluir finalmente que a nivel general y aunque se hayan acometido gran parte de las inversiones necesarias para el cumplimiento de la normativa española y europea, existe todavía un gran camino por recorrer en esta materia. Para ello la inversión en infraestructuras y en sistemas industriales, su diseño y ejecución debe ser tomado muy en serio por los órganos gestores de las autoridades portuarias ya que condiciona en gran medida las posibilidades de ejecución de los distintos planes preventivos que dictan las normativas existentes.

Healthpoint dispone del conocimiento de las normativas, experiencia en instalaciones críticas portuarias y de las soluciones y alianzas necesarias para proporcionar una visión y desarrollo de infraestructuras que faciliten el cumplimiento de las normativas existentes.